Recientemente el #INE publicó el boletín de febrero con los datos del Índice de Precios al Consumidor, donde el segundo mes del 2024 presentó una variación positiva del 0,20%, más del doble que del mes de enero. Esta tendencia inflacionaria por el momento, en términos estadísticos, se puede considerar aun temporal, sin embargo, la inflación subyacente y la inflación con perdida de poder adquisitivo es notable y creciente, se sostienen los precios altos en varios productos, sean locales o importados.
Según este boletín, los productos agrícolas como el tomate y la cebolla tuvieron las variaciones mas elevadas, que en parte se explica por la escasez de estos productos en algunos mercados del país, a pesar que ingresos similares productos de contrabando. Lo llamativo, es la mayor incidencia negativa que se reflejo en el transporte interdepartamental, siendo que en ese mes los pasajes presentaron un incremento por las fiestas de carnaval y su feriado respectivo.
Es evidente que el #IPC (Índice de Precios al Consumidor) del INE no refleja el verdadero nivel de precios de nuestra economía, donde su metodología de cálculo y la influencia de un gran consumo de productos de contrabando, hace que su índice sea bajo. Se propone modificar la estimación del mismo, para tener un índice más próximo a la realidad económica del país o desarrollar un IPC especifico de productos de la canasta básica familiar. Además, se debería construir un indicador del poder adquisitivo de nuestra moneda, de los salarios o ingresos de las familias bolivianas, para medir sus cambios ante las variaciones reales de los precios de los diferentes productos en los mercados de Bolivia. Inclusive no solo pensar en estos indicadores a nivel nacional, sino hacer una normativa que permita que cada departamento las pueda elaborar, considerando sus propias características económicas y sociales.
No se trata de reflejar al mundo que tenemos una inflación baja y que estamos en los puestos privilegiados del mundo con un IPC pequeño, mientras que, en los mercados y ferias del país, los precios tienen una tendencia al alza por la escasez del dólar, la presión inflacionaria interna y externa, la coyuntura política, conflictos sociales e indicadores negativos de la economía que hacen que cada vez el dinero de la gente sea fugaz en sus bolsillos.
(*) Por: Luis Fernando Romero Torrejón – Pdte. Colegio Departamental de Economistas de #Tarija